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La Asociación “Debajo del Sombrero” invitó a Rubén Cabanillas y a Luis María Herrero a participar en un proyecto que se realizaría en la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. El jueves día 5 de marzo, comenzaron a asistir a clases ordinarias de escultura y a utilizar los talleres de la Facultad. Asisten todos los jueves por la mañana, de 10 a 13 horas, acompañados por una profesional de PAUTA (Cristina Díez) y por miembros de “Debajo del sombrero” (Lola Barrera y Luis Sáez) con los que también realizan actividades los miércoles en Matadero. Se trata de un proyecto pionero que intentará fomentar procesos de creatividad en personas con Trastorno del Espectro Autista mediante la escultura.
Antes de que llegase el día del “estreno” ya estuvimos trabajando y preparando para que todo saliese como esperábamos. Irene López se encargó de los guiones sociales, Rubén comenzó en la actividad de Matadero, miramos material, herramientas, libros de escultura…
Habíamos planteado el primer día en la facultad como una toma de contacto, un día para conocer el espacio, a los profesores del taller, el material con el que íbamos a trabajar, los compañeros... con el fin de que Luis María y Rubén estuvieran a gusto y fueran tomando confianza con el nuevo entorno. Pero, como siempre, la vida te sorprende.
En cuanto nos situamos en nuestra zona del taller y Luis les mostró el material (porexpan o poliespán) empezaron a investigar y a mostrar ganas de trabajar. Rubén copió un dibujo y después lo cortó en el hilo caliente, con una facilidad como si llevara haciéndolo toda la vida. Después fue perfilando lo que será el busto de una figura, con la delicadeza que le caracteriza. Luis Mª cortó su pieza de “porex” (como lo llaman los artistas) y comenzó a limarlo. Lo miraba, lo giraba, limaba por un sitio, por otro, estaba contento, realmente contento, ambos estaban disfrutando.

Tras un buen rato en el taller planteamos hacer una pausa y tomar una coca-cola, pero ellos prefirieron seguir trabajando, con lo cual estuvimos las casi tres horas de actividad (sin parar) y luego nos tomamos el merecido descanso. Fuimos a la cafetería de la facultad y tomamos un refresco. Después la vuelta a PAUTA en metro, donde Rubén se encargó de guiarnos por los pasillos hasta llegar a San Blas.
Los profesores del taller y los encargados del proyecto nos trataron muy bien, dándonos todo tipo de facilidades, proporcionándonos pautas para trabajar el material y ofreciéndonos su ayuda. Se mostraron muy satisfechos y sorprendidos por el trabajo de los chicos. En cuanto a los otros alumnos, el representante habló con nosotros mostrando mucho interés por el proyecto y ofreciéndose también para cualquier cosa.
Pues así, jueves tras jueves, acudiremos a la universidad a trabajar no solo para desarrollar la creatividad, sino también, las habilidades sociales, la orientación… y todo ello incluidos y participando en la sociedad, en un espacio nuevo para las personas con TEA de PAUTA como es la universidad pública.
Cristina Díez.
Más detalles sobre esta experiencia en el blog de José Luis Gutiérrez Muñoz, profesor Titular y Director del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. (PDF, 15 KB.)
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